Para inaugurar el blog a lo grande, el poema de Bonnefoy. Ahora uno mío, esperemos, de próxima aparición en papel. De a poco, en la medida en que vaya entendiendo cómo funciona esto -espero que mis amigas, expertas en el mundo blog, me den una mano- iré agregando cosas. Aquí va:
Piedra y pájaro
Permanecen o levantan vuelo
según su naturaleza,
entiendo a la piedra o al pájaro.
O al búho, esquivo.
Si me crecieran tallo, raíz, hojas,
si me hundiera en el agua, sin respirar pero sin morir,
si me nacieran patitas corredoras,
orejas de burro, un ojo en medio de la frente,
conocería algo de mi naturaleza.
domingo, 29 de julio de 2007
sábado, 28 de julio de 2007
El rayo
Ha llovido esta noche.
El camino huele a hierba mojada
luego, otra vez, la mano del calor
en nuestros hombros, como para decir
que el tiempo nada se llevará de nosotros.
Pero allá,
donde el campo reposa en el almendro,
mira, una fiera saltó
de ayer a hoy a través de las hojas.
Y nosotros nos detenemos fuera del mundo,
me acerco a ti,
acabo de arrancarte del tronco ennegrecido,
rama, verano fulminado
de donde fluye, divina todavía, la savia de ayer.
Y. Bonnefoy
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