sábado, 19 de enero de 2008

No hay manera

de concentrarse en lo propio con banda ancha. Es como escribir en una librería donde apenas levantás la vista te encontrás con los miles de libros que existen antes que el tuyo, antes que vos. Y más: es como escribir rodeada de miles de otros -y por lo menos tres docenas de conocidos- que escriben a tu par. Y más: es como escribir en medio de una reunión de tías viejas que hablan y hablan de muchos de tus amigos, de algunos de tus conocidos y disimuladamente meten algún bocadillo en relación a vos. Por eso desenchufo la compu y me instalo en el living para escribir. Es demasiado. Si lo importante se cocina acá , no lo sé. Algo me dice que no. Pero esto, de nuevo, hace meses que llena las secciones de los suplementos literarios. Somos muchos y yo no creo ser tan cool como para competir a la hora de exhibirme. Estas cuestiones las pienso mientras debato si seguir o no con este blog. Y no encuentro "etiqueta" donde guardar estos piccolli pensieri.

1 comentario:

Ana dijo...

Carito, me gusta lo que decís acá, lo siento también, muchas veces.
Ahora bien: tus posts siguientes ubican tu blog en un lugar diferente donde claramente no se trata (estrictamente y/o en primera instancia) de ser cool ni de exhibirse. Donde asoma lo que hay para decir, y en ese sentido (más allá de la interferencia del mundo virtual con la escritura, de lo que puede "distraer" el llevar adelante un blog) este (el tuyo) se hace más vivo e interesante.
A mí el blog, más allá del tiempo que insume, de la interferencia, de las puertas virtuales que abre y potencian la distracción me estimula también a escribir, a decir... al menos por ahora.
Besos grandes