lunes, 24 de marzo de 2008

4
Quisimos ser más jóvenes que un paisaje apenas formado.
Pensábamos que se podía estar como un árbol en medio
del agua: las ramas floridas, los frutos cayendo...
Este es el paraíso de lo breve.
Y aunque parezca que el tiempo no transcurre
los objetos caen sin remedio
en su propio extraño deterioro.

1 comentario:

Ana dijo...

"Este es el paraíso de lo breve": como tu poesía que es de algún modo el paraíso de lo breve. Le caben los últimos cuatro versos, también.
Es precioso